Saltar al contenido
BOSOMI BLOG

El sedentarismo es peligroso y cómo evitarlo

cómo combatir el sedentarismo

Cómo combatir el sedentarismo: 10 hábitos para moverte más

Tabla de contenidos

Si pasas muchas horas sentado, te desplazas casi siempre en coche o llegas al final del día sin apenas haber caminado, quizá te estés preguntando cómo combatir el sedentarismo. La buena noticia es que no necesitas apuntarte al gimnasio ni cambiar toda tu rutina de golpe para empezar a moverte más.

Caminar durante un recado, levantarte entre tareas, aprovechar las escaleras o salir a dar una vuelta después de comer son pequeñas oportunidades de movimiento que pueden sumar a lo largo del día.

En esta guía encontrarás diez hábitos prácticos para reducir el tiempo que pasas sentado, actividades fáciles de incorporar a tu rutina y un plan de cuatro semanas para empezar sin exigirte demasiado.

cómo combatir el sedentarismo

Qué es el sedentarismo y cómo saber si pasas demasiado tiempo sentado

El sedentarismo se refiere a las actividades que realizamos despiertos mientras estamos sentados, reclinados o tumbados y que requieren muy poco gasto de energía. Por ejemplo, trabajar frente al ordenador, ver la televisión desde el sofá o pasar mucho tiempo sentado durante los desplazamientos.

Por eso, una persona puede salir a correr por la mañana y, aun así, acumular muchas horas de comportamiento sedentario durante el resto del día.

Sedentarismo e inactividad física no son exactamente lo mismo

Aunque suelen utilizarse como sinónimos, hay una diferencia importante:

DOS CONCEPTOS DIFERENTES

SEDENTARISMO

Mucho tiempo con poco movimiento

Pasar largos periodos sentado, como trabajar ocho horas frente a una pantalla y después pasar la tarde en el sofá.

INACTIVIDAD FÍSICA

Actividad insuficiente durante la semana

No alcanzar las recomendaciones de actividad física para tu edad y circunstancias.

La idea clave: conviene hacer ejercicio regularmente y, además, reducir los periodos prolongados que pasamos sentados.

Señales de que podrías moverte más durante el día

No hace falta llevar un contador de pasos para detectar oportunidades de mejora. Puedes observar si pasas varias horas seguidas frente al ordenador, utilizas el coche para desplazamientos muy cortos, haces todos los descansos sentado o apenas caminas fuera de tus entrenamientos.

Estas situaciones no significan por sí solas que tengas un problema de salud. Simplemente pueden ayudarte a identificar momentos en los que introducir más movimiento.

Por qué es importante prevenir el sedentarismo

Pasar demasiado tiempo sentado se ha asociado con un mayor riesgo de determinados problemas de salud, especialmente cuando se combina con niveles bajos de actividad física.

Las directrices de la Organización Mundial de la Salud relacionan niveles elevados de comportamiento sedentario con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otros resultados desfavorables para la salud.

Esto no significa que una tarde en el sofá vaya a provocar una enfermedad. Lo relevante es el patrón de actividad y sedentarismo que mantenemos a lo largo del tiempo.

La salud cardiovascular y metabólica

La actividad física regular ayuda a cuidar el corazón y se relaciona con beneficios sobre la presión arterial y la salud metabólica. Reducir parte del tiempo sedentario también puede contribuir a una rutina más activa.

No necesitas empezar con entrenamientos intensos: caminar a un ritmo adecuado para ti es una opción accesible para muchas personas.

La fuerza y la capacidad para realizar actividades cotidianas

Además de caminar o montar en bicicleta, conviene reservar tiempo para actividades que trabajen la fuerza muscular. Levantarte de una silla, subir escaleras o cargar una compra ligera son ejemplos de movimientos cotidianos, aunque no sustituyen necesariamente un programa de fortalecimiento adaptado.

Mantener la fuerza y la movilidad resulta útil para afrontar con mayor comodidad muchas actividades del día a día.

El bienestar y el estado de ánimo

La actividad física regular también se asocia con beneficios para el bienestar psicológico y puede ayudar a reducir síntomas de ansiedad y depresión.

Una caminata al aire libre o unos minutos de movimiento pueden convertirse, además, en una oportunidad agradable para desconectar de las pantallas.

Cómo combatir el sedentarismo: 10 hábitos para moverte más

La mejor forma de empezar es encontrar acciones que encajen en tu vida. No necesitas adoptar estos diez hábitos a la vez: elige dos o tres que te resulten fáciles y construye a partir de ahí.

Levántate entre tareas

Si trabajas o estudias sentado, aprovecha los cambios de actividad para levantarte. Puedes caminar hasta la cocina, dar una vuelta por la habitación o simplemente permanecer de pie unos momentos.

Asociar el movimiento con algo que ya haces, como terminar una reunión, suele ser más sencillo que depender únicamente de la motivación.

Camina durante los desplazamientos cortos

Antes de coger el coche para un trayecto breve, valora si puedes hacerlo andando. Ir a comprar pan, acercarte a una tienda o hacer un recado a pie son oportunidades para añadir actividad a tu día.

Si utilizas transporte público, también puedes caminar parte del recorrido cuando sea práctico y seguro.

Utiliza las escaleras cuando te resulte cómodo

Subir escaleras puede ser una manera de introducir movimiento en tu rutina sin reservar un momento especial para entrenar.

No es una obligación ni la mejor opción para todo el mundo. Si tienes molestias articulares, problemas de equilibrio u otras limitaciones, elige una alternativa adecuada para ti.

Convierte algunos descansos en pausas activas

En lugar de pasar todos los descansos sentado mirando el móvil, prueba a caminar unos minutos o realizar movimientos suaves.

Si trabajas desde casa, tienes una guía específica con ejercicios de pausas activas en el teletrabajo para incorporar movimiento entre reuniones y tareas.

Sal a caminar después de una comida

Si tus horarios lo permiten, aprovecha unos minutos después de comer para dar un paseo. No tiene que ser largo ni rápido.

Puedes empezar con una vuelta a la manzana y ampliar el recorrido si te apetece y te encuentras cómodo.

Muévete mientras hablas por teléfono

Si estás atendiendo una llamada que no requiere mirar documentos o una pantalla, puedes levantarte y caminar mientras conversas.

Es un cambio pequeño, pero transforma un momento que quizá pasarías sentado en una oportunidad para moverte.

Aprovecha las tareas domésticas

Limpiar, ordenar, barrer, cuidar las plantas o realizar otras tareas del hogar también implican movimiento.

No hace falta convertirlas en una sesión de ejercicio. Puedes repartirlas durante el día para evitar pasar toda la tarde sentado.

Encuentra una actividad que disfrutes

Bailar, nadar, caminar con amigos, montar en bicicleta o practicar alguna actividad deportiva son opciones diferentes para aumentar tu actividad física.

La elección dependerá de tus gustos, tu disponibilidad y tu condición física. Una actividad que te resulta agradable puede ser más fácil de incorporar a tu semana.

Reserva tiempo para fortalecer los músculos

La actividad aeróbica es importante, pero el fortalecimiento muscular también forma parte de las recomendaciones para adultos.

Puedes empezar con ejercicios adaptados a tu nivel, utilizando tu propio peso corporal, bandas elásticas u otros materiales adecuados. Si dispones de poco tiempo, consulta nuestras propuestas de ejercicio rápido para gente ocupada.

Haz que moverte sea un hábito compartido

Quedar con alguien para pasear, acordar una actividad semanal o compartir un objetivo puede ayudarte a reservar tiempo para el movimiento.

No se trata de competir ni de alcanzar las mismas marcas. Lo importante es que el compromiso se adapte a las posibilidades de cada persona.

Cómo combatir el sedentarismo en casa, en el trabajo y en tu tiempo libre

No todas las jornadas son iguales. Habrá días en los que puedas salir a caminar y otros en los que necesites soluciones más sencillas.

IDEAS PARA TU DÍA A DÍA

Encuentra oportunidades para moverte

EN CASA

Rompe el tiempo de sofá

Levántate entre episodios, camina mientras hablas por teléfono o pon música para bailar unos minutos.

EN EL TRABAJO

Aprovecha los cambios de tarea

Levántate entre reuniones, camina durante parte de los descansos o busca oportunidades para cambiar de postura.

FUERA DE CASA

Haz algunos trayectos a pie

Camina para hacer recados, visita un parque cercano o queda con alguien para dar un paseo.

Cuánto ejercicio se recomienda para reducir el sedentarismo

Para los adultos, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa, o una combinación equivalente.

También recomienda actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.

Una actividad moderada es aquella que aumenta tu respiración y tu pulso, pero generalmente todavía te permite mantener una conversación. Caminar a paso ligero puede ser un ejemplo, dependiendo de tu condición física.

Estas recomendaciones son una referencia, no un requisito que debas cumplir desde el primer día. Si actualmente te mueves poco, puedes comenzar con cantidades pequeñas y aumentar gradualmente según tus posibilidades.

¿Hay que caminar 10.000 pasos diarios?

No existe una obligación universal de alcanzar 10.000 pasos para cuidar la salud. Esa cifra puede servir como objetivo personal para algunas personas, pero no es un mínimo oficial que todo el mundo deba cumplir.

Si actualmente caminas poco, aumentar de manera gradual tu actividad puede ser un primer paso más realista que perseguir una cifra elevada desde el principio.

¿Ir al gimnasio compensa pasar muchas horas sentado?

Hacer ejercicio regularmente aporta beneficios importantes, incluso si trabajas sentado. Sin embargo, también es recomendable reducir el tiempo sedentario cuando sea posible.

Por eso resulta útil combinar las sesiones de ejercicio con pequeños momentos de movimiento durante el resto del día.

Plan de 4 semanas: cómo combatir el sedentarismo poco a poco

Si te cuesta saber por dónde empezar, este plan puede ayudarte a introducir cambios de manera progresiva. No pretende que transformes tu estilo de vida en un mes, sino que encuentres actividades que puedas seguir practicando después.

PLAN DE 4 SEMANAS

Empieza a moverte más, a tu ritmo

SEMANA 1 · OBSERVA

Detecta cuándo estás más tiempo sentado

Identifica dos momentos de tu día en los que puedas levantarte o caminar unos minutos.

SEMANA 2 · EMPIEZA

Añade un paseo sencillo

Elige un momento cómodo para caminar, como después de comer o durante un recado.

SEMANA 3 · VARÍA

Prueba otra actividad

Incorpora una actividad que disfrutes, como bailar, montar en bicicleta o realizar ejercicios de fuerza adaptados.

SEMANA 4 · AJUSTA

Quédate con lo que funciona

Revisa qué cambios te han resultado más fáciles y adapta tu rutina para seguir moviéndote.

Recuerda: el objetivo no es cumplir un calendario perfecto. Es encontrar oportunidades reales de movimiento que encajen en tu vida.

Errores frecuentes al intentar dejar atrás el sedentarismo

Empezar con objetivos demasiado exigentes

Pasar de una rutina muy sedentaria a entrenar intensamente todos los días puede resultar difícil de mantener y no es adecuado para todo el mundo.

Comienza con actividades sencillas y aumenta la duración o la intensidad de forma progresiva.

Confiar únicamente en la motivación

Habrá días en los que no te apetezca salir a caminar. Por eso es útil asociar el movimiento con momentos concretos, como terminar de trabajar o salir a comprar.

Si necesitas ayuda para organizar esos cambios, puedes consultar nuestra guía sobre cómo crear un hábito.

Pensar que solo cuenta el ejercicio intenso

Caminar, desplazarte en bicicleta o realizar tareas activas también son formas de movimiento. No todas las actividades tienen la misma intensidad, pero no necesitas agotarte para empezar a ser más activo.

Abandonar cuando cambia tu horario

Una semana complicada no significa que hayas perdido todo el progreso. Puedes adaptar tus objetivos, hacer actividades más cortas y retomar tu rutina cuando dispongas de más tiempo.

Preguntas frecuentes sobre cómo combatir el sedentarismo

¿Cómo puedo evitar el sedentarismo si trabajo sentado?

Busca oportunidades para levantarte y moverte durante los descansos, cambia de postura cuando sea posible y añade actividad física fuera de la jornada. Si trabajas en una oficina, también puedes organizar pequeños desplazamientos a pie.

¿Qué actividades ayudan a prevenir el sedentarismo?

Caminar, bailar, montar en bicicleta, realizar tareas domésticas activas y hacer pausas de movimiento son algunas opciones. Lo importante es elegir actividades seguras y adaptadas a tus posibilidades.

¿Cómo dejar de ser sedentario si llevo mucho tiempo sin hacer ejercicio?

Empieza con una actividad suave y una duración que toleres bien. Puedes aumentar gradualmente el tiempo y la intensidad. Si tienes una enfermedad, síntomas o limitaciones que puedan afectar a la práctica de ejercicio, consulta con un profesional sanitario.

¿Cuántas horas sentado son demasiadas?

No existe un límite universal de horas que marque una frontera exacta entre un comportamiento seguro y otro perjudicial. En general, conviene reducir los periodos prolongados de sedentarismo e introducir movimiento durante el día.

¿Se puede combatir el sedentarismo sin ir al gimnasio?

Sí. Caminar, desplazarte de forma activa, realizar ejercicios en casa y participar en actividades que disfrutes son alternativas. El gimnasio puede ser útil, pero no es imprescindible.

¿Cómo mantener la constancia para moverme más?

Elige objetivos concretos y realistas, asócialos a momentos habituales de tu día y prepara alternativas para las jornadas complicadas. También puedes compartir el objetivo con otra persona para acompañaros durante el proceso.

Empieza hoy con un cambio pequeño

Aprender cómo combatir el sedentarismo no consiste en eliminar todos los momentos de descanso ni en entrenar a diario a cualquier precio. Se trata de reducir el tiempo que pasas sentado cuando sea posible y encontrar actividades que puedas disfrutar y mantener.

Puedes empezar hoy mismo con algo tan sencillo como salir a caminar unos minutos, levantarte entre tareas o elegir un trayecto corto para hacerlo a pie.

Y si quieres convertir ese propósito en un compromiso compartido, puedes proponer a otra persona un reto de movimiento y acompañaros en el proceso.

Fuentes y referencias

Las recomendaciones de este artículo son generales. Adapta la actividad física a tu estado de salud y tus capacidades. Si tienes dolor persistente, síntomas durante el esfuerzo o una condición médica que requiera precauciones, consulta con un profesional sanitario.

UN RETO PARA MOVERTE MÁS

Convierte el movimiento en un hábito compartido

Crea un reto con otra persona para caminar más o introducir actividad física en tu día a día. Compartid evidencias fotográficas y validad mutuamente vuestros avances con Bosomi.

Descargar Bosomi para Android

HÁBITOS EN GRUPO

Leer es el primer paso. Ponerlo en práctica cambia las cosas.

Bosomi te ayuda a convertir pequeños cambios en hábitos que puedes mantener en tu día a día.